Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2014

Silencio

¿No sientes que hay mucho silencio? Si, escucha, no hay nada, solo el sonido del teclado Tú respiración también anuncia sueños exhalados, lo sé Y tus pensamientos, si los sigues acallando, gritarán libertades Pero mas allá de eso, solo silencio Esta tarde callada trae su recuerdo No deseo que moren entre pasajes oscuros No espero que divaguen entre susurros tristes Pero difícil enmudecerlos, viven presentes. Prometió permanencia y cariño Prometió cercanía y contacto Prometió caricias entre pliegues Hoy no está Solo el silencio, fiel amante, acompaña No enmudezcas mas este instante Solo quédate amigo Sin palabras, sin miradas, sin penas Solo a mi lado callado Que entre tu silencio y el mío haremos melodía Cuerdas templadas sobre acordes sigilosos Te quiero, gracias Lo quiero, no gracias Silencio

Ella y la Mujer Atolondrada

Ella subió al bus. Estaba todo abarrotado y lleno de gente. Llevaba su celular cuidadosamente protegido. De pronto sube una mujer atolondrada y violenta . Entre escándalos y empujones se abre paso entre la multitud. Rostro lejano, cansado e indiferente. Muchos bolsos la vestían y una frialdad que invitaba a alejarse. Ella la mira, pone los ojos en blanco y le da paso. Pobre, que mujer para mas extraña, pensó. ¿Quién le puede decir algo? ¿qué pesares habrá soportado hoy? ¿qué angustias la acompañarán?  Es mejor dejarla ahí, entre su ira y su locura. Cuatro cuadras más, destino final cerca. Ella debía bajar. Permiso permiso, bajan bajan. Y finalmente, Ella estaba libre del sopor, de la multitud. Sintió el aire fresco de esa tarde soleada en su rostro. Antes de cruzar bajo la mirada. El bolso estaba abierto. Allá se iba el bus, con la mujer atolondrada y su celular entre sus manos. En un instante, su sensación de libertad, pasó a la cólera y la impotencia, a la angu...