Te conozco desde siempre y aún así me sorprendes. Eres hermosa y fuerte. Y cuando digo hermosa no sólo está el hecho de tu belleza, sino de tu entereza y fortaleza. Sacas adelante una familia, un trabajo y tu delicada presencia. Nada te ha sido fácil, como a muchas, y aún así sonríes siempre. Sé que muchas veces la tristeza te gana y la soledad te abruma, pero aún así sonríes de tal forma que el espacio se ilumina y las sonrisas se propagan. Cuántas veces me he preguntado por tu pena y el porqué en ocasiones el llanto se apodera de ti. Me gustaría que vieras lo que yo veo en ti y de lo mucho que me encantaría estar en tu lugar. ¿No ves que eres especial? No es una frase de aliento, no, no lo es. Es verdad sin máscaras. Tu energía es brutalmente gigantesca y debe ser por ello que aún en estos momentos de oscuridad, te ves radiante. No te sumas en noches interminables, mira que hay un radiante sol que broncea tu alma.Y ese sol irradia menos luz que tu pr...
espacio personal donde fluye solo emociones y sensaciones escritas con el corazón