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El cuento

Cuatro de la tarde, un día de  primavera, en un lejano bosque ...
  • Lechu, hola, finalmente
  • Hola Ratoncito ¡que nervios!
  • ¿Nervios? ¿por qué? no temas Lechu
  • Sabes Ratoncito, nunca antes había salido con un animalito como tú.
    Casi no te conozco, y tampoco a otros ratones como tú
  • Tranquila Lechu, tampoco es que yo salga todos los días con una lechuza ¿no?
... [silencio] ... [miradas nerviosas] ...
  • Hay Ratoncito, estoy muy nerviosa, no puedo controlarme
  • Lechu, me alegra que estés acá, me alegra que finalmente nos veamos
  • Si Ratoncito, me siento igual; pero también me da miedo
  • ¿Miedo? No te haré daño Lechu
  • No Ratoncito, tengo miedo de hacerte daño
  • Mira Lechu, mientras seamos sinceros y digamos lo que pensamos, todo estará bien
  • Me haces bien Ratoncito, mucho bien
  • Tú también Lechu
.... [se acercan, se huelen, hocico y pico se buscan] ... 
  • No sabes como he estado esperando este día Lechu. No se que hice para que te fijes en mi. No sé que he hecho para merecer tu atención y cariño
  • Ratoncito, soy yo la que se siente afortunada a tu lado. Pensé que no podía estremecerme, palpitar y emocionarme así. Tú generas todo esto en mi Ratoncito
  • ¡Que no se acabe nunca Lechu!
  • ¡No se acabará nunca Ratoncito, nunca!
  • ¿Y si conoces a un Buho y te enamoras?
  • Seguiré a tu lado Ratoncito, siempre a tu lado
  • Lechu, Lechu, me haces feliz, me das paz y calma
  • Gracias Ratoncito, eres muy especial para mi
.... [nuevamente sus "labios" se encuentran] ...
  • Nos vamos Lechu
  • ¿A donde Ratoncito?
  • Al Refugio Lechu, vamos al Refugio, quiero tenerte mas cerca
  • ¿Puedo hacerte una pregunta Ratoncito?
  • Claro Lechu
  • ¿Qué es eso que brilla en tu patita?
  • Es un aro Lechu, no significa mucho, tú eres mi Lechu
  • Te creo Ratoncito, te creo y te quiero! 
.... [el ratoncito se aparta y guarda silencio] ... 
  • Gracias Lechu, me siento halagado 
.... [la pobre lechucita guarda silencio y retiene su llanto] ... 
  • De nada Ratoncito, de nada
  • Aunque siento que he llegado muy tarde a tu vida Ratoncito
  • Nunca es tarde para nada Lechu

Ya en el Refugio, la lechuza y el ratón se miran. La diferencia de tamaños y cuerpos es notoria. El ratoncito intenta complacer a la lechucita pero es tan chiquito que no se siente capaz. Sin embargo, a ella no le importa, ella es feliz con solo estar a su lado, ella es feliz con solo la mirada del ratoncito, ella es feliz con solo saber que él está ahora con ella. 

Ambos están nerviosos, pero a la vez emocionados. Finalmente están solos, luego de varios intercambio de mensajes nocturnos, luego de varias comunicaciones apasionadas, finalmente juntos. Tienen poco tiempo antes de que el sol nuevamente aparezca... y son felices.

Sin embargo, algo inesperado sucede. Ella es un lechuza, él es un ratón, y su instinto animal logra dominarla. En un arranque de "cordura", ella siente su piel sabrosa, huele su sangre caliente y lo devora. No le da tiempo al ratoncito a reaccionar. Ella se lo traga sin mayor vacilación... y a los minutos, sale el sol.

No sabemos que es ahora de Lechu, sólo podemos decir que Ratoncito vive dentro de ella aún. Ella lo recuerda siempre y se arrepiente de ese instante de locura irracional. Se lamenta no haber podido dominar ese instinto; pero ya es tarde. Su único consuelo es el recuerdo de la última mirada de Ratoncido, que frente al peligro, nunca la dejo de mirarla con amor.


- FIN -

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